sábado, 20 de octubre de 2012

Ojalá nos den el Fomilenio II

Creo que el equipo de Fomilenio I, liderado por José Ángel Quirós, demostró que El Salvador tiene profesionales capaces de ejecutar obras complicadas como construir la Carretera Longitudinal del Norte (CLN), montar infraestructura para introducir servicios básicos, incluyendo la educación, y sentar las bases para mejorar y aumentar la producción agrícola, agropecuaria, agroindustrial y de otras cadenas de valor como turismo y artesanías.
Este proyecto de país en que se involucraron alrededor de 100 profesionales de diversas áreas, se ejecutó dentro del tiempo programado y con parámetros superiores a los exigidos por la Corporación Reto del Milenio (MCC, por sus siglas en inglés), lo cual pone al país como ejemplo a nivel mundial y abre la posibilidad de una segunda ayuda.
Para lograrla, el gobierno encabezado, en este caso por el secretario técnico de la presidencia, Alexander Segovia, debe presentar el 16 de noviembre próximo un plan detallado de los principales proyectos a desarrollar en la zona costera del país, que ha sido escogida para ejecutar la nueva donación, la cual se enmarca dentro del Plan Asocio para el Crecimiento, que es impulsado por el Gobierno de los Estados Unidos de Norte América en El Salvador.
Partiendo de ese compromiso por parte de los Estados Unidos para con El Salvador, lo más seguro es que la nueva ayuda se otorgue, pero el gobierno debe saber escoger los nuevos mandos ejecutivos de Fomilenio para ejecutar en tiempo y calidad los fondos, y motivar a inversionistas locales y extranjeros a montar empresas que generen empleos para los habitantes de esa parte del territorio nacional.
Ojalá que el gobierno evite, a toda costa, caer en la tentación de nombrar a personas solo por su vinculación política con el FMLN, porque de hacerlo así, se pone en peligro que se concluya a tiempo la mayoría de los proyectos comprometidos en el convenio y ello también desmotivaría la inversión privada del país y del extranjero.
Al paso que se realiza toda la preparación de la carpeta de proyectos, el gobierno debe poner énfasis en combatir la delincuencia, sobre todo aquella que generan las pandillas como asaltos, robos, hurtos, exigencia de la renta y asesinatos. Mientras ese accionar de las pandillas no se detenga o se reduzca sustancialmente, será difícil que todos estos emprendimientos cuajen para bien del país.
Otra cosa que debe considerar el gobierno es la capacitación básica y mejor preparación académica de la población de la zona costera, con el objetivo de contar con suficiente mano de obra mejor calificada para que se emplee en los proyectos que se emprenderán con la inversión nacional y extranjera.
Adicional a ello, se debe generar un clima de confianza entre gobierno y empresa privada para desatar el nudo que no permite que la inversión, al menos de los empresarios nacionales, se libere y se traduzca en nuevas empresas o en la ampliación de las actividades productivas que ya están en la zona.
Además del clima de confianza, es necesario que se corra con la presentación y aprobación de una serie de leyes que incentiven a los inversionistas, pero sobre todo que les dé seguridad jurídica de largo plazo a sus operaciones, para que no tengan que estar permanentemente en la zozobra de que de un año para otro se les cambien las reglas del juego económico.
Si se hace todo eso, creo que el Fomilenio II, más la inversión privada que se genere, podría ser la llave que catapultará a la franja costera del país a aportar un mayor crecimiento del producto interno bruto y comenzar a dejar atrás los tiempos de lento crecimiento que han caracterizado a El Salvador en por lo menos los últimos 15 años.   
 

domingo, 9 de septiembre de 2012

Al Dios de las maravillas



Esta vez, no quiero escribir análisis económicos, sociales o políticos, quiero dedicar este espacio a la inspiración que de repente vino a mi la noche del domingo 9 de septiembre y la cual quiero compartir con ustedes. Espero les guste.


Al Dios de las maravillas

Gracias Señor, por tu inmensa misericordia para conmigo, a pesar de que soy un gran pecador, permíteme en esta hora de tu reloj eterno, bendecirte padre santo, y pedirte perdón por todo mi mal proceder.
Ayúdame oh Dios mío, a entender la grandeza de tu gloria, y a comprender lo que realmente tú quieres para mí. No permitas que me pierda Señor en la vanagloria del mundo; antes dame la fuerza necesaria para decir no a todo lo que ponga en riesgo mi salvación eterna.
Permíteme padre celestial con mi oración remontarme a las alturas, para poder observar y disfrutar desde allá la hermosura y las maravillas de tu creación. Dame Señor la oportunidad de observar, aunque sea a años luz el resplandor de tu rostro divino.
Déjame viajar en las alas del viento y llegar hasta el estrado de tu reino, allí donde ningún ser humano en vida lo ha hecho; quiero mi Dios, tan siquiera rozar tus manos y sentir las caricias de las tuyas diciéndote, hijo mío te amo.
Una oportunidad nada más te pido Señor de los ejércitos celestiales, que me permitas estar delante de tu presencia, para deleitarme con la luz de tu rostro y navegar en tu campo de visión por todo el universo,
Volar hasta el último rincón del cosmos, antes de llagar a límite donde comienza tu reino divino e infinito. Quiero estar ante ti mi buen Dios, gozándome de tu presencia, alabarte y bendecirte sin sentir el tiempo, que de por sí ya es eterno.
Padre celestial, permíteme entender que tu no creaste el universo para ti solo. Sino que lo hiciste para compartir sus maravillas con tus hijos, y que por ello es tu lucha para que ninguno de nosotros se pierda.
Yo sé mi Dios amado que tú realmente quieres que yo y otros millones de hijos tuyos disfrutemos junto a ti de cada rincón del universo, que viajemos entre las estrellas y que acampemos en esos verdes prados que hiciste en los dominios siderales de cada una de ellas.
También entiendo Señor que tú hiciste tanta hermosura para que los que trascendamos la eternidad del tiempo nos deleitemos con ella, para que descansemos y disfrutemos de tu bello universo sin límites ni de espacio ni de tiempo.
Por eso amadísimo Dios, entiendo que hiciste eterno el tiempo, para que quienes ganemos el paso a tu celestial reino, podamos entretenernos siempre, sabiendo que tú siempre estarás con nosotros eternamente viajando, conociendo la extensión de tu reino.
Ese reino celeste que está más allá de las estrellas y que solo tú con tu omnipotencia fuiste capaz de crear para el deleite eterno de tus hijos obedientes, especialmente pensado para aquellos que tú escogiste desde el principio mismo, cuando creaste el universo.
Gracias mi Rey de reyes, por tomarme en cuenta cuando pensaste en la creación del vasto cielo. Porque sabías que yo tendría derecho a gozarme en cada uno de sus senos, y por eso lo hiciste Señor, para que yo me una contigo allá conde comienza el límite de mi tiempo y el de tu eternidad sin fin,
Ni todas las bellezas juntas de esta tierra, también fruto de tu poder infinito, se compara con las maravillas de la expansión infinita de tus cielos. Por eso Señor, creo que bien vale la pena vivir para ti, aunque haya insensatos que se atreven a dudar de tu gloriosa presencia.
Permíteme Jehová de los ejércitos, pedirte por la salvación de mi familia, de la mujer que amo, de mis compañeros de trabajo, de mis amigos, y de todos los que he conocido y conoceré, en fin, del mundo entero, Señor.
No quiero ser egoísta mi Dios, y así como has sido misericordioso conmigo, quiero señor ofrecerte en sacrificio esta oración para que también los salves a ellos y podamos juntos en cada confín del universo proclamar tu santo nombre y para siempre.
Señor derrama sobre cada uno de nosotros la luz de tu rostro, enjuga nuestras lágrimas cuando por cosas de esta vida terrenal suframos y confórtanos con tu poder infinito Señor para alcanzar a estar entre los escogidos tuyos, y para quienes has preparado el manjar eterno de tu gloria. Amén y amén.

martes, 4 de septiembre de 2012

Yo eliminaría subsidio al gas y energía

El gobierno, agobiado por el excesivo gasto corriente, que dicho sea de paso, es improductivo, está dando "patadas de ahogado" con la reestructuración de los subsidios, para dejarlos únicamente a las familias de escasos recursos económicos, pero por lo visto lo están planificando de manera equivocada.
Los flamantes asesore del señor presidente de la república, le han recomendado que empiece por eliminar la contribución especial a los buseros y microbuseros, pero yo creo que con ello no se reducirá sustancialmente el elevado gasto corriente del Gobierno y, por el contrario, se incrementará el costo del pasaje de las familias, que en su mayoría tienen hijos que van a la escuela y hacen uso del transporte público.
Una pareja que trabaja y tiene dos hijos, que van al colegio o escuela pública en bus o microbús y, que muchos de ellos abordan dos unidades, ida y regreso, gastan hoy por hoy cada uno 80 centavos para transportarse. Sumando los cuatro, los padres deben desembolsar $3.20 diarios.
Como los niños van a estudiar de lunes a viernes, gastan $8 entre los dos; sin embargo como los papás trabajan, por lo general el sábado, ellos gastan  $9.60 por semana. Lo que supone que al mes necesitan $70.40 para el transporte público.
Ahora bien, en el mejor de los casos, suponiendo que la misma familia solo aborda una unidad del transporte público para sus faenas diarias necesitan, obviamente, $35.20 para este gasto del mes.
Pero que pasa si al eliminar el subsidio, a los buseros se les antoja aumentar el pasaje por lo menos al doble, como lo han dejado entrever los representantes de los propietarios de los buses y autobuses. Entonces en el segundo caso, la familia tendrá que sacrificar de su pírrico salario $70.40 y en el primer ejemplo la cantidad se eleva a $140.80.
Supongamos que la mayoría solo aborda una unidad, entonces la familia tendrá un gasto mensual adicional de $35.20. Acaso no es eso más del doble de lo que cuesta el tambo de gas de 25 libras, que por lo general dura un mes.
Y en el caso de la energía, acaso no es esa cantidad mucho más que lo que pagaría una familia si se le retiran los entre $7 y $10 mensuales que le subsidia el gobierno a quienes consumen menos de 100 kilovatios hora y que son, por lo general quienes hacen uso del transporte público de pasajeros.
Pero agreguémole el desmadre que armarían los buseros el día que se les recorte la ayuda estatal. Lo primero que harían es un paro, quizá indefinido, con las consecuencias de que en esos días las familias pagarían hasta el triple para transportarse de la casa al trabajo y de regreso, lo mismo que los estudiantes para ir a la escuela o colegio y regresar a casa.
Adicionalmente los trabajadores que logren en qué irse, llegarían tarde a sus empleos y muchos no se presentarían a trabajar, con la consecuente pérdida de horas hombre en la producción de las empresas. Esto no lo han valorado los flamantes asesores del señor presidente de la república.
Por lo anterior, pienso que lo mejor será eliminar el subsidio al gas, a la energía y al agua potable, porque en estos rubros si el gobierno se ahorraría más de $160 millones al año, cómo mínimo, y se obligaría a las familias a ahorrar en el consumo de estos insumos tan necesarios para el diario vivir.
Como el gobierno, con parte de nuestros impuestos y de créditos internacionales, regala casi la mitad de lo que una familia pobre gasta en promedio por dichos suministros, a la gente no le importa desperdiciarlos, pero el día que sepan que el valor total de la factura eléctrica, de la del gas y de la del agua potable sale íntegra de su bolsa, tendrán que aprender a ahorrar.
El problema es que el siempre el gobierno actual no se atreve a tomar esta medida porque cree que si lo hace va a perder la siguiente elección presidencial; pero se olvida de que no solo por ello el pueblo le puede dar la espalda en los siguientes comicios.
Para muestra, un botón, la gente en su mayoría pobres y medio pobres, clase media, media baja, y media alta, no digamos la clase alta, están muy disgustados con este gobierno incapaz, al grado que las primeras encuestas sobre los dos candidatos presidenciales de los dos principales partidos, ARENA y FMLN, favorecen ya casi por el doble a Norman Quijano, que tampoco digamos es un excelente candidato, pero que la gente está enviando un mensaje de descontento al partido en el gobierno.
Ahora bien, si lo que quieren es perder las próximas elecciones, porque se convencieron que les es más cómodo y rentable estar en la oposición que lidiando con las necesidades más sentidas de la población, como son empleo, mejor salud y educación, principalmente, adelante señor presidente, elimine el subsidio a los buseros y verá la que se le arma.




miércoles, 25 de julio de 2012

¡Loor a los políticos!

Gracias a los políticos por hacer del arte de gobernar la forma más burda de convencer a las mayorías a que les den la firma para aprovecharse de su pobreza, mientras ellos se enriquecen.
Gracias a los políticos, por ser la pacotilla que en cada periodo que le ha tocado gobernar el país le dieron a la gente las migajas, mientras ellos llenaron sus graneros para garantizar su futuro, sin importarles que quienes los eligieron les faltara trabajo y padecieran de hambre y no tuvieran un techo donde protegerse del sol, el viento y la lluvia.
Gracias a los políticos porque de no ser por ellos, su familia y el grupito de sus amigos y uno que otro buitre, estarían más jodidos que nosotros los que votamos y los que no votamos por ese tajo de corruptos.
Gracias a los políticos porque han sabido mantener incólume sus principios éticos y morales para administrar con sabiduría y conciencia los bienes del pueblo en beneficio, por supuesto de ellos, su familia y amigos.
Gracias a los políticos, porque hicieron posible que miles de salvadoreños emigraran a Estados Unidos para buscar un mejor destino, ya que ellos estaban tan ocupados robando que no les quedó tiempo hacer algo para que los pobres tuvieran un poco de bienestar.
Gracias a los políticos porque hicieron posible que miles de compatriotas hayan muerto sin conocer el progreso ni el bienestar de ellos y el de su familia.
Gracias a los políticos por eternizar la miseria del pueblo, para que la gente tenga necesidad de velarles las migajas que caen de sus grandes viandas.
Gracias a los políticos por hacer los salvadoreños un pueblo estoico, que les ha soportado todos sus desmanes, despilfarros y robos del dinero de los impuestos.
Gracias a los políticos porque se acuerdan de los pobres solo cuando la naturaleza nos castiga con sus caprichitos como terremotos, tormentas tropicales o huracanes.
Gracias a los políticos porque fomentan la ignorancia para que la gente no ponga en riesgo la estabilidad económica de ellos y los señores que amasan grandes fortunas.
Gracias a los políticos porque hacen posible que los campesinos sirvan en el ejército para defender sus intereses y el de los millonarios, bajo el pretexto de salvaguardar la soberanía nacional.
En fin gracias a ellos porque ahora están alejando más las posibilidades de progreso y bienestar económico de las mayorías al manutener al país en zozobra e incertidumbre con estos pleitos por lo de la Corte Suprema de Justicia.
Gracias a ellos, porque han hecho posible que los inversionistas retengan sus deseos de venir a invertir al país, ante la falta de institucionalidad y reglas claras para hacerlo, provocando con ello mayor desempleo y limitando las opciones de superación de miles de salvadoreños por la falta de trabajo.
¡Loor a los políticos!, aunque podría seguir enumerando una serie sin fin de gracias que han hecho y siguen haciendo los políticos, pero prefiero, en honor a su tiempo, hacerlo en otra tertulia.

Hasta pronto seguidores. 

 

domingo, 12 de febrero de 2012

ENADE 2012

El XII Encuentro Nacional de la Empresa Privada, es sin duda una carta al niño Dios, pero también un paso más hacia alcanzar una de las grandes aspiraciones de los salvadoreños: Consolidar la democracia, amenazada por el proceder de los políticos de turno.
Ellos siguen empecinados en salvaguardar sus intereses y el de los pequeños grupos de poder que representan. Aún no quieren entender, o se hacen los de los panes, que el país es de todos y que por lo tanto todos debemos tener similares condiciones de vida.
Los políticos siguen estafando al pueblo y de ribete mal gastando los impuestos que pagamos.
Y como si eso fuera poco, Han llegado al colmo de poner en peligro la incipiente democracia que se logró impulsar con los Acuerdos de Paz firmados en 1992. El más claro ejemplo de ello, el famoso decreto 743, que pretendía legitimar la inconstitucionalidad de aquello que es constitucional.
Lo que gracias a Dios no avanzó, porque un grupo de valientes ciudadanos, entre ellos muchos jóvenes, que son la esperanza del país, se dio a la tarea de pronunciarse a través de las redes sociales en contra de semejante atropello, que pretendían los partidos ARENA y el FMLN con el concubinato del Presidente de la República.
Honestamente creo que de estos jóvenes dependerá mucho que avancemos hacia la consolidación democrática, que pretende impulsar este ENADE.
Hay que sumarse a este esfuerzo para empujar los cambios que el país necesita sobre todo en lograr la independencia partidaria de las principales, si no en todas, las instituciones públicas, así como la no injerencia entre los poderes del Estado, que más bien deben aprender a trabajar como complemento el uno del otro para conducir al país hacia un mejor bienestar para los más desfavorecidos.
Totalmente de acuerdo con las propuestas del Movimiento Aliados por la Democracia, que bajo la sombrilla de la Asociación Nacional de la Empresa Privada (ANEP), que dicho sea de paso está cambiando hacia una gremial más incluyente.
Sobre todo, con las propuestas de que propugnar por una Corte Suprema de Justicia, de una Corte de Cuentas, de un Tribunal Supremo Electoral y una Fiscalía General de la República y otras instituciones claves totalmente desvinculada de los partidos políticos, que hasta ahora se las han repartido como hacen los hijos con la herencia que les dejan sus padres al morir.
Solo que en este caso, el padre sigue vivito y coleando, pero los políticos se las reparten en cuotas políticas ante la mirada impavida del soberano, que mira con indiferencia cómo las cúpulas partidarias comparte el botín que a todos los salvadoreños nos cuesta mantener.
Como dijo el Dr. José Domingo Méndez, Estas iniciativas no terminan con el XII ENADE
este lunes 13, sino que habrá que darles seguimiento para que la clase política, actualmente enquistada en los tres poderes del Estado lo retomen y lo impulsen hasta las últimas consecuencias para empujar al país hacia un mejor futuro, donde el bienestar económico y social sea para las mayorías y no solo para los políticos de turno y sus grupitos de poder económico.

domingo, 28 de agosto de 2011

Econocomentando

Primero, disculpas por estar fuera del aspecto radioeléctrico, pero hubo problemas técnicos, que por fín solucioné.

Pero la época es oportuna para hacer un par de reflexiones sobre como marcha la economía mundial y la doméstica.

Estamos a cuatro meses de terminar el año y no se mira claro si se podrá evitar otra crisis económica mundial, la cual comenzó a fraguarse con los problemas de deuda en que cayó Grecia el año pasado y que a la fecha, tras dos rescates financieros por parte de la zona euro para evitar su quiebra, aún no se sabe si el gobierno podrá levantar la economía del país.

Pero Grecia fue solo la muestra de algo peor que está por venir, y que cada día se acerca con mayor fuerza: una recesión económica mundial de inimaginables consecuencias, a tal grado que algunos analistas, se atreven a decir que será mayor que la de 2008, que dejó a muchos países, entre ellos El Salvador sin poder recuperar los niveles de crecimiento del PIB y empleo con que cerraron ese año.

Grecia contaminó a otras economías como la de Irlanda, Italia, Portugal y ahora se habla de que en Francia ya están aflorando algunas manifestaciones de esa contaminación. Como si eso fuera poco, la economía más grande y poderosa del planeta, la de Estados Unidos, fue arrastrada por la crisis de 2008 y está a las puertas de otra recesión, según reconocidos economistas.

Tras haber emitido 600,000 millones de dólares para el rescate de Lehman Brother, a fin de evitar su quiebra, la Reserva Federal de Estados Unidos (FED) se metió en un serio problema, sin imaginarse que tres años más tarde esa medida le costaría la pérdida de un peldaño (de AAA a AA+) en su calificación de riesgo soberano, por parte de Standard & Poor's.

Tras la rebaja de la calificación de la deuda estadounidense, la economía mundial se estremeció; las bolsas del mundo cayeron al solo conocerse la noticia de que Standard & Poor's estudiaba la posibilidad de disminuir la nota a la nación más poderosa del mundo. La caída fue más drástica al concretarse la decisión de la calificadora.

Desde entonces se habla con mayor insistencia de que una nueva y más fuerte recesión de la economía mundial está más para acá que para allá. Este torbellino económico que se acerca ha sido reforzado por los vientos de una posible crisis de los bancos franceses, lo cual amenazó con costarle al país galo la máxima categoría de deuda emitida por Standard & Poor's, pero que gracias a Dios no ocurrió.

Todos estos acontecimientos económicos y financieros se están revolviendo y, lo más probable, es que de dicha unión surgirá la mayor recesión que la humanidad recuerde jamás. Ojalá que los analistas se equivoquen aunque sea esta vez, y que semejante amenaza no se concrete por el bien de la humanidad entera.

Si la crisis económica de 2008 hizo retroceder grandemente los logros alcanzados en el combate de la pobreza, la pobreza extrema y la relativa, pues se estima que por lo menos 100 millones de personas que estaban por encima de esos niveles de vida, cayeron tras la crisis. Imaginémonos cuáles serían las catastróficas consecuencias de una nueva crisis mucho más letal que la anterior.

EL SALVADOR

El Salvador no escapa a estos fenómenos económicos, a veces inexplicables para los comunes de los mortales como yo, pero que sí se sienten en el bolsillo a la hora de comprar las tortillas y los frijoles.

Muestra de ello es que al hablar con la gente, o escuchar sus comentarios sobre la situación económica del país y la de las familias, todo mundo tiene la apreciación inmediata de que el gobierno no ha hecho nada para mejorar el nivel de bienestar de la población, aunque los funcionarios digan que sí han llevado mejoría a los salvadoreños menos favorecidos.

Lo que si está claro, es que la gente, con excepción de los seguidores del partido en el gobierno, especialmente los de hueso colorado, ya no creen en las promesas de campaña del presidente Mauricio Funes, pues a la fecha el nivel de cumplimiento de las mismas ha sido raquítico, con raras excepciones, como uniformes escolares y la extensión del programa Red Solidaria.

El resto de cosas que ha hecho, prácticamente ya estaban: Subsidios a la electricidad, gas licuado de petroleo, que si antes beneficiaba a las empresas gaseras, hoy el beneficio es para los bancos que se embolsan unos centavitos por abonarlo a las cuentas de ahorro de sus clientes.

Carreteras nuevas no hay, ni siquiera la Diego de Holguín que dejó abandonada el anterior gobierno han podido terminar; el nuevo hospital de maternidad, del cual solo se puso la primera piedra, es otro ejemplo del fracaso de la actual administración pública. La infalación en julio alcanzó los 6.5%, superando por mucho el poder adquisitivo de las familias, sobre todo de escasos recursos económicos.

La delincuencia es ahora más insoportable que hace tres años atrás. Se respira en las calles a pie y dentro de las unidades del transporte colectivo se siente en cada indivíduo que se sube, pues aunque no lo sea se le asocia inmediatamente con pandilleros, sobre todo si es hombre. La tranquilidad es una palabra que ya no existe en el léxico de los salvadoreños.

Del empleo ya no se diga. No se han recuperado ni siguiera los trabajos que se perdieron tras la crisis de 2008; a ello ha contribuido mucho el estancamiento de la llegada de inversión extranjera y de la local, que no reaccionan sobre todo por los altos niveles de delincuencia e inseguridad jurídica del país.

A lo anterior se suma el discurso, siempre impredecible del presidente, que hoy dice sí y mañana dice que no o talvez. Ejemplo el pretendido impuesto al patrimonio.
Alex Segovia, secretario técnico de la presidencia, dijo que su jefe no estaba de acuerdo con dicho tributo, pero recientemente, el mandatario pidió a la ANEP que le envíe pronto una nueva propuesta de contribución especial para la seguridad y que si no lo hacen, él enviará el proyecto de decreto que ya tiene listo.

Estas y tantas cosas parecidas son las que generan mayor desconfianza entre los empresarios para invertir más capital en hacer crecer sus negocios o crear nuevas empresas. Cabe aclarar que la mayoría de las empresas solo están manteniendo sus operaciones a la espera de que hayan reales muestras de que no habrá expropiaciones, que es el fin último de los comunistas, ahora disfrazados de socialistas del Siglo XXI.









miércoles, 2 de marzo de 2011

Ojo con el petróleo

Todo apunta a que los precios del petróleo se mantendrán por encima de los 100 dólares durante 2011. Eso obliga a los países importadores como El Salvador a tomar medidas para enfrentar una probable subida de los principales productos de consumo básico como los alimentos, que dicho sea de paso se verán doblemente afectados, debido al gran apetito que tienen por ellos, sobre todo China e India.
Así las cosas y aunque las crisis políticas, como la que actualmente está sacudiendo a Libia en el Oriente Medio, son pasajeras, y que por lo tanto la presión al alza que ejercen sobre los precios del petróleo también es pasajera, habrá que ponerle mucho ojo al resto de países árabes, donde están los mayores productores del mundo, y que parece se están cansando de vivir en dictaduras o monarquías para liberarse de la opresión.
El virtual tránsito a la democracia de algunos de estos países, como Egipto, Túnez, Libia y otros que podrían venir en camino, hace prever que tendremos crisis sucesivas y por lo tanto fuertes alzas de los precios del crudo, que aunque pasajeras, van poco a poco estabilizándolo al alza cada vez más.
Esa realidad unida a la creciente demanda mundial de petróleo y sus derivados, jalada especialmente por los indúes y chinos, hace más probable que los precios de esta importante materia prima que mueve al mundo se vayan quedando, incluso, arriba de los 100 dólares el barril.
Ya vimos como solo con los acontecimientos de Egipto y Libia el petróleo de referencia de Europa y Asia, como es el Brent del Mar del Norte, superó los 116 dólares el barril hasta el miércoles 2 de marzo, mientras el crudo de Texas, que sirve de referencia para el continente americano cerró sobre los 102 dólares.
Si a esa realidad temporal, menos mal, le vinculamos, la cada día mayor demanda de crudo por parte de las economías más grandes del mundo, y en especial la de los países BRIC, pero entre estos, especialmente la de China e India, todo apunta a que los precios se puedan mantener en niveles no menores a los 100 dólares el barril, con lo que el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) de los países que son importadores netos como El Salvador y el resto de Centroamérica se verá reducido en sus proyecciones de crecimiento para este año.
En el caso de El Salvador la situación se vuelve más dramática, por tanto es el país, que con excepción de Venezuela y Haití, ha sido el que menos crecimiento ha experimentado tras la crisis económica de 2008.
Para colmo de males, creo que este año, igual que el 2010, se va a ir en dimes y diretes entre el Gobierno y la empresa privada, lo que no permitirá reactivar la inversión tanto pública como privada, que es una de las variables que podría hacer despegar el crecimiento de la economía salvadoreña.
De ribete, hemos entrado a un año pre electoral, donde el ruido político que poco a poco irá inundando las diversas actividades económicas, no permitirá que se alcance un entorno favorable para mejorar la inversión, que es la variable que impulsa el crecimiento del PIB y con ello el empleo que mejora el bienestar de la sociedad.
Lamentablemente este año, no habrá reactivación económica, a pesar de que el Gobierno ha proyectado un crecimiento del PIB de alrededor de 2.5%, lo cual se verá reducido por el entorno internacional relacionado con los altos precios del petróleo, alimentos y principales materias primas para la industria manufacturera, así como por la deprimente actividad económica interna influenciada por la calentura pre electoral.
Así Salvadoreños, debemos ir resignándonos a tener otro mal año y, quizá, muy parecido a los "pingües" resultados que obtuvimos en 2009.